
Los muebles se eligen y colocan en función del espacio y de otros aspectos como el estilo de decoración, además de la atmósfera que pueden ofrecer.
Las mesas del centro no deben estar en el centro de la habitación, sino hacia un lado. La mesa de comedor ha de ser grande, de una pieza y en color claro, nunca se debe poner entre la puerta de entrada y ventana.
Los sofás son para descansar, relajarse, leer, por lo que se ubicarán dependiendo de lo que se vaya a hacer, contra una pared pero nunca contra una ventana. La pared le ofrece seguridad, serenidad y protección. Se deben ubicar en forma de L, no uno frente a otro. Además, deben influir en la relación con los invitados, en la comunicación.
La orientación de los muebles preferente es hacia el sur. Nunca deben entorpecer la entrada a las habitaciones y se debe permitir el movimiento sin obstruir el centro que preferentemente debe estar vacío.
No se deben colocar sillas o sillones en columnas o rincones, ni mesas que se utilicen mucho junto a columnas.